domingo, 22 de diciembre de 2019

Trucos y remedios para mejorar la digestión en estas fiestas

Ya estamos en Navidad,
 una época de reuniones familiares,
 regalos y sobre todo
 extensas comilonas día tras día
 
Cenas con compañeros de trabajo, amigos, familia, llenas de suculentos alimentos a los que cuesta resistirse y que provocan que el estómago nos moleste y haya una mala digestión. 
Según ha podido comprobar la empresa online líder en productos salud y belleza www.nutritienda.com tres de cada cuatro españoles sufren síntomas como hinchazón de estómago, ardores, indigestión o náuseas como consecuencia de los excesos cometidos durante las fiestas navideñas.

Estos síntomas provocados por comer más de la cuenta pueden arruinar los días de fiesta por lo que hay que intentar concienciarse y combatirlos para poder disfrutar de la Navidad ¡en todo su esplendor! 
Cuáles son las pautas para mejorar la digestión y los alimentos más recomendados para sentirse mejor en estas fechas.

Repartir las comidas a lo largo del día Una buena opción para no sufrir indigestiones es repartir las comidas a lo largo del día, con ello se conseguirá que la ingesta en la comida en cuestión sea menor, mejorar la digestión haciéndola más rápida y efectiva, y llegar con menos sensación de hambre. No hay que tomar estas fechas para hacer un “buffet libre” en la comida o cena, realizando una ingesta desproporcionada que puede pasar factura causando malestar.

Evitar “comilonas” varios días seguidosEn época de Navidad, además de las fechas señaladas, hay muchas cenas y comidas con amigos, compañeros de trabajo y familia, todo el mundo aprovecha estos días para ver a la gente que hace tiempo que no ve y celebrarlo alrededor de una suculenta comida. Es inevitable hacerlo y además hay días en los que la fecha es inamovible, pero fuera de las fechas señaladas sería bueno una planificación e intentar evitar dos planes el mismo día o días seguidos, si uno no puede remediarlo lo imprescindible para no acabar malo es intentar comer con moderación.


Masticar los alimentosSiempre hay que masticar mucho los alimentos, pero en estas fechas más, esto evitará una mala digestión ya que si no se mastican bien no se digieren correctamente y puede provocar hinchazón, gases y dolor de estómago.


No acostarse de inmediatoEs importante también dejar pasar al menos una hora y media antes de irse a dormir después de haber comido. De esta manera se evitará que la digestión sea más lenta y se pueda correr el riesgo de sufrir acidez.


No abusar de alimentos ricos en grasa, picantes y dulces¡Cuidado con alimentos ricos en grasa, picantes y dulces!. Estos alimentos son susceptibles de provocar malas digestiones, ya que ralentizan el proceso de la digestión. ¡No hay que abusar de ellos! 


Evitar ropa ajustadaEs importante evitar la ropa ajustada y cinturones, ya que con ello se impedirá presionar la zona abdominal facilitando la digestión y evitando dolores innecesarios. 


No tomar alimentos demasiado fríos o calientesHay que poner especial cuidado con los alimentos demasiado fríos o demasiado calientes, ya que provocan que nuestro estómago se irrite y puedan aparecer molestias.


No tomar alimentos demasiado calientes
Hay que poner especial cuidado con los alimentos muy calientes, ya que provocan que nuestro estómago se irrite y puedan aparecer molestias. Además, una comida demasiado caliente puede favorecer la aparición de úlceras y su contenido en nutrientes es mucho menor.

Si aún haciendo todos estos consejos se sufre hinchazón, dolores de estómago y malas digestiones, Nutritienda.com
aconseja tomar estos remedios e infusiones que pueden aliviar los síntomas y hacer que sea más llevadero:

Infusión de canela
La infusión de canela es un buen remedio para estas fechas ya que alivia flatulencias y estimula las digestiones lentas, media cucharadita de canela en polvo es suficiente, se echa en una taza de agua hirviendo y se bebe lentamente.
Jengibre 
El jengibre mejora las digestiones pesadas y alivia las posibles náuseas, un par de rodajas de jengibre fresco ayudará a sentirse mejor tras una comida demasiado copiosa y alivia la hinchazón estomacal y los gases que pudieran producirse. Se puede masticarlas directamente o prepararlas en infusión.

Un vaso de agua templada 

Un vaso de agua templada ayuda a relajar el estómago y a reducir posibles inflamaciones. Si además, la indigestión se transforma en descomposición o diarrea, beber agua a pequeños sorbos nos ayudará a reponer los líquidos perdidos.

Semillas de chía 
Es conveniente en estas fiestas tener semillas de chía, hay que dejar la noche antes un puñado en remojo y al día siguiente de la gran comilona desayunarlas con leche o agua, ayudará a regular el tránsito intestinal de forma más rápida.
Infusión de manzanilla 
Desde siempre, cuando a uno le duele la tripa se toma una manzanilla, pues para estos casos también es bueno ya que reduce la posible inflamación, relaja los músculos estomacales y hace que la hinchazón mejore, esto es debido a un principio activo llamado bisabolol.
 
Anís verde 
El anís ayuda a reducir eficazmente los gases estomacales, así que es bueno tomarse una infusión de anís verde tras una comida copiosa.

Pimienta 
La pimienta es otro de los ingredientes estrella esta Navidad, contiene piperina que estimula la secreción de jugos gástricos que hacen que la digestión se haga de una forma más fácil, así que es un buen ingrediente para los platos de estos días.

Fuente:   www.nutritienda.com

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Hablemos de Obesidad: Campaña de Concienciación Social


Obesidad,
"la pandemia del siglo XXI"

En España, la obesidad es el segundo factor de riesgo para la salud. Según los últimos datos recogidos por la Encuesta Europea de Salud, en nuestro país un 62,3% de las personas mayores de edad está por encima de su peso recomendado; en concreto, un 39,4% tiene sobrepeso y un 22,9%, obesidad. Además, la mitad de las personas con obesidad no habla con su médico sobre cómo abordar su pérdida de peso y más del 80% considera que la responsabilidad de bajar de peso es únicamente suya, obviando que la obesidad es una enfermedad que, como tal, lleva implícito un abordaje integral y a largo plazo en el que la ayuda de los profesionales es esencial.


Con la intención de generar diálogo sobre la obesidad y sus consecuencias en la salud, la compañía Novo Nordisk, con el apoyo de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) y la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) ha puesto en marcha la campaña de concienciación social "Hablemos de Obesidad", para ofrecer a pie de calle análisis de composición corporal. Hasta la fecha, se ha realizado el estudio a cerca de 1.000 personas y se ha informado a más de 4.000 sobre los riesgos asociados al sobrepeso y la obesidad.

Consideramos que el abordaje completo para luchar contra esta pandemia incluye cuatro aspectos esenciales: una alimentación equilibrada, ejercicio físico regular, apoyo psicológico por parte del entorno y un tratamiento farmacológico cuando el especialista lo considere oportuno", ha señalado Domenico Forte, Director de la Unidad de Obesidad de Novo Nordisk.


Por ello, se ha celebrado en Madrid, una mesa redonda de expertos, a la que hemos tenido el placer de asistir, en la que han participado representantes de las áreas implicadas en este abordaje integral: Miguel Ángel Rubio, Coordinador de la Unidad de Obesidad del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico San Carlos (Madrid) y Vicepresidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), Purificación Martínez de Icaya, Jefa de Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Severo Ochoa y tesorera de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), Samantha Vallejo-Nágera, chef y presentadora y Juanjo Rodríguez, entrenador e influencer. 


"La obesidad es una enfermedad crónica que implica un cambio del estilo de vida programado y progresivo a largo plazo, para el que no existen curas o remedios milagrosos. Se asocia al desarrollo de enfermedades concomitantes (diabetes tipo 2, hipertensión, colesterol alto, insuficiencia cardiaca, apnea del sueño, entre otras). Solo los endocrinólogos y otros médicos expertos en obesidad pueden realizar una valoración integral de los desencadenantes de la obesidad y sus comorbilidades, así como del tratamiento individualizado que corresponde a cada persona con exceso de peso”, ha señalado el doctor Rubio. “También es una patología muy estigmatizada, por lo que los prejuicios hacia esta enfermedad han hecho que la atención sanitaria y los recursos estén claramente infradotados”, ha añadido. “Los principales escollos con los que nos encontramos los profesionales sanitarios en el tratamiento de la obesidad son, entre otros muchos, que no contamos con otros profesionales cualificados para afrontar mejor la terapia integral y multidisciplinar que requiere (nutricionistas, psicólogos, psiquiatrías y entrenadores físicos), ni con el suficiente tiempo de atención en las consultas médicas. Además, las listas de espera para las cirugías de obesidad son muy prolongadas y no disponemos de financiación de fármacos para tratar la obesidad en ninguna condición”. 


La prevalencia de obesidad abdominal se estima en el 33,4% y es mayor entre las mujeres (43,3%) que entre los hombres (23,3%), y también aumenta con la edad. 

Entre los mayores de 65 años, la inactividad física se une a las alteraciones nutricionales y al declive de hormonas anabólicas, lo que favorece la sarcopenia y el aumento de masa grasa. “Además de las patologías concomitantes más comunes y conocidas, recientemente se ha relacionado la obesidad con trastornos cognitivos. Aunque se desconocen aún las causas por las que se producen el deterioro cognitivo y la demencia, los hábitos de vida saludables y el ejercicio físico pueden tener un efecto protector”, ha señalado la doctora Martínez de Icaya. 


Nuestra propuesta pasa por recuperar la tradición mediterránea de la alimentación que incluye un mayor consumo de pescados, legumbres, verduras y hortalizas, aceite de oliva, frutas frescas, frutos secos y cereales, y muy bajo de carnes rojas y grasas de origen animal. Y el estilo de vida mediterráneo incorpora la práctica de numerosas actividades físicas al aire libre. Estamos hablando, por tanto, de dedicar más tiempo al autocuidado para mejorar nuestra salud global, además de prevenir y de luchar contra la obesidad”, ha añadido.


Samantha Vallejo-Nágera lleva preocupada por la alimentación toda su vida. “Puedo hablar de ello en primera persona porque sé lo que es vivir pendiente de la báscula, más aún en una profesión como la mía en la que el día a día gira entorno a la comida”, señala.

Defensora de la dieta mediterránea, y gran conocedora de lo que la alimentación saludable es capaz de ofrecer en variedad y sabores, niega rotundamente que cuidar lo que comemos tenga que ser aburrido. 

“Hay vida más allá de la ensalada mixta y el pollo a la plancha. Hay un mundo de posibilidades en nuestra alimentación para no aburrirnos ni sentir que estamos ‘a dieta’ eternamente. Tenemos que verlo como una carrera de fondo porque es un aprendizaje para toda la vida; no duden que la vida de control y orden es mucho más agradable que la de las personas que padecen sobrepeso u obesidad”. 

 
Juanjo Rodríguez es entrenador personal desde hace más de 10 años. Más de 50.000 personas le siguen en Instagram, la mayoría mujeres mayores de 40 años, porque sus tablas de ejercicios están pensadas para gente real. 

“Entrenar la musculatura es muy importante para prevenir la obesidad, tanto en mujeres como en hombres a partir de los 40, que es la edad a la que empezamos a perder masa muscular y a acumular mayor porcentaje de grasa”, ha explicado.

La práctica regular de ejercicio físico es esencial en la prevención de la obesidad, tanto en lo que se refiere a la prevención primaria (no llegar a sufrirla), como en la secundaria (no volver a sufrirla). 


Entre los beneficios que se obtienen desde las primeras semanas encontramos la reducción de la tensión arterial y el estrés, el aumento de la producción de lipoproteínas de alta densidad (HDL o colesterol bueno), de la capacidad de los músculos para utilizar adecuadamente el oxígeno y de la eficacia del sistema inmune, la modulación de la presencia de azúcar en la sangre, la activación del metabolismo y la capacidad de mantener el balance energético del organismo, gastando el exceso de calorías ingeridas con la alimentación y evitando la acumulación de grasa en el tejido adiposo. “En otras palabras, ayuda no solo a perder peso, sino también a no ganarlo”, señala Juanjo. 


Pese a que estemos avanzando en el camino de la prevención, o al menos conozcamos las “armas” a nuestro alcance, parece que hay mucho por hacer. “Organizaciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Médica Americana, ya han reconocido la obesidad como una enfermedad crónica, compleja y multifactorial

Sin embargo, en España aún carecemos de un reconocimiento público por parte de las autoridades sanitarias, que sitúe la obesidad como una patología crónica, que requiere de un abordaje específico. Si bien España ya ha comenzado a tomar ciertas medidas con respecto a esta pandemia, aún se podría hacer más también desde el punto de vista de su abordaje terapéutico”, ha concluido Domenico Forte. 



"Dedica más tiempo al autocuidado
 para mejorar tu salud global,
 además de prevenir y de luchar
 contra la obesidad"